Tres semanas, casi 5.000 km, un Suzuki Jimny como único compañero y un país que no se parece a nada que hubiéramos vivido antes. Esta es la ruta que hicimos por Botswana (con salida y llegada en Sudáfrica), día a día, para que tengáis el mapa completo antes de entrar en el detalle de cada etapa, que os iré contando en próximas semanas.
Aquí va el itinerario, y con él, un pequeño adelanto de lo que nos esperaba en cada parada.
Empezamos!

Día 1-2. Barcelona – Johannesburgo – Frontera de Botswana Doce horas de vuelo para cruzar de hemisferio en una sola noche. Recogemos el 4×4 que sería nuestra casa durante tres semanas y ponemos rumbo a la frontera, con la última luz del día cayendo sobre la carretera.
Día 3-4. Khama Rhino Sanctuary Cruzamos a Botswana entre risas y una chocolatina que sirve de soborno de por medio. hasta llegar al único refugio de rinocerontes del país donde pasaremos la noche. Para al amanecer, con la compañía de un guarda, buscar andando y apartando la maleza los rastros recientes de estos grandes mamíferos. El corazón acelerado y la sabana en silencio.
Día 4-5. Kubu Island Pistas de arena que no acaban nunca hasta una isla de baobabs centenarios plantada en mitad del mayor salar del mundo. Nuestra primera noche de acampada junto a una gran hoguera y bajo un cielo tan lleno de estrellas que parecía de otro planeta.
Día 5-6. Nata y Elephant Sands Una parada que no salió como esperábamos nos enseña a improvisar. Y después, el lugar que lo cambia todo: elefantes bebiendo a pocos metros de nuestra tienda, donde pasar tardes enteras sin más plan que mirar.
Día 7-8. Kasane y Cataratas Victoria La carretera se llena de vida salvaje —elefantes, jirafas, avestruces— antes de llegar al río Chobe para un atardecer en barca que nos deja sin palabras. Y al día siguiente, otro cruce de frontera con un sello más en el pasaporte para escuchar el rugido de las Cataratas Victoria, al otro lado de la frontera con Zimbabue.
Día 9-10. Muchenje y la ribera del Chobe Cabañas rodeadas de cientos de grandes aves, un cambio de planes obligado por seguridad y un amanecer recorriendo el jardín del Edén, o lo que es lo mismo, la ribera del Chobe. Una escena innolvidable
Día 11. Shorobe Diez horas de carretera, calor y kilómetros de sabana hasta cruzar el país y llegar a un camping donde dormimos con el estruendo de los hipopótamos chapoteando de fondo.
Día 12. Maun La ciudad, sus cafeterías con encanto y café descafeinado!… Y una noche que nos enseña, de la peor manera posible, que no todos los lugares merecen tu confianza.
Día 13. Sur del Moremi Largas carreteras con incontables familias de elefantes. Y un safari con los kilómetros contados por el depósito de gasolina, pero con la sabana abriéndose ante nosotros a cada curva. aquí las distancias se vuelven enormes y la planificación no fue acertada.
Día 14. Delta del Okavango Navegamos en mokoro entre juncos y nenúfares, en silencio, hasta que la fauna se toma su espacio. La experiencia más emocionante de todo el viaje!
Día 15. Shakawe Carreteras que a ratos desaparecen, un lodge junto al río y una cena bajo las estrellas que nos devuelve algo de la magia que creíamos perdida.
Día 16. Tsodilo Hills Dejamos la fauna a un lado para viajar miles de años atrás, frente a pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad en las colinas más altas del país.
Día 17-18. Ghanzi Un respiro en la ruta, buena señal de internet por primera vez en semanas, y un proyecto cultural local que elegimos por encima del turismo de postureo.
Día 19-20. Desierto del Kalahari y vuelta a Sudáfrica Arena roja hasta el horizonte, la frontera de nuevo, y la decisión de instalarnos en Soweto para cerrar el viaje entendiendo un poco mejor la historia reciente de este país.
Día 21-22. Soweto y despedida Pedaleamos por sus calles con historia, visitamos Constitution Hill y, con la mochila ya al hombro, decimos adiós a un país que nos lo dio todo: lo emocionante y lo duro, a partes iguales.Mapa de los lugares que vistamos en Botswana y Sudafrica.

En las próximas semanas iré desarrollando cada etapa con todo el detalle: los aciertos, los cambios que haríamos, y también lo que no salió bien, porque un viaje así no se cuenta de verdad no se cuenta entero. Mientras tanto, os dejo también lo que cambiaríamos si volviéramos a hacer esta ruta:
- El coche. Alquilaría uno más grande y por consiguiente con más autonomía de combustible para poder cruzar el Chobe y el Moremi sin miedo a quedarme tirada y sin restricciones.
- Dejar el coche en Maun y contratar un safari móvil para el delta del Okavango. Esta zona es muy amplia y sobre todo muy bonita. Si repitiera, seguramente contrataría en Maun una excursiún de dos o tres días.
- Cruzar por la línea de Caprivi de Kasane a Tsodilo Hills, con los permisos solicitados a tiempo. La línea de Caprivi cruza de norte a norte de Botswana pasando por Namibia. Para visitar las Tsodillo Hills habría ido muy bien pedir a la agencia de alquiler de coches los papeles para cruzar esa frontera y avitar tantos quilómetros. Pero como la idea era cruzar Moremi no lo hicimos.
- Y en cuanto a la seguridad… Después de que me robaran 1000€ mientras estaba pidiendo la cena en el alojamiento, nunca más volvería a dejar nada de valor en la habitación del hotel, campamento o lo que sea. Esto lo aprendí en Botswana pero es aplicable a cualquier lugar. Gente mala hay en todas partes
Seguimos!
